¿Recuerdas el fugaz paso de Ange Postecoglou por el Nottingham Forest? Todavía parece un sueño febril. El hombre es ahora un fijo de la Premier League, liderando al Tottenham con desparpajo, pero en 2017, su experiencia en el City Ground fue, según su propia admisión, "brutal". Dieciocho minutos. Eso es lo que tardó en caer el hacha después de una derrota por 2-1 ante el Burton Albion. Dieciocho minutos para procesar una derrota, y luego, así sin más, su mandato, que abarcó apenas cinco partidos, había terminado.
Había llegado en enero de 2017, firmando un contrato de dos años y medio. La idea era llevar su estilo ofensivo y de alta presión, perfeccionado durante años, al Championship. El Forest, entonces languideciendo cerca de la zona de descenso, necesitaba un revulsivo. Lo consiguieron, sí, pero no el que nadie esperaba. ¿Su récord? Una victoria, un empate, tres derrotas. No es bonito, no, pero apenas hubo tiempo para implementar nada. Fue un período caótico para el club, que pasó por cuatro entrenadores solo en la temporada 2016-17. Uno se pregunta si alguien tuvo alguna oportunidad.
Postecoglou revisitó recientemente ese período, calificándolo de experiencia "brutal". ¿Y quién podría discutirlo? Imagina dedicar tu vida a un nuevo proyecto, mudarte al otro lado del mundo, solo para que te lo arrebaten antes de que hayas desempacado. Acababa de llevar a Australia al título de la Copa Asiática de la AFC de 2015, un logro significativo, y era considerado un entrenador con visión de futuro. Llegar a un equipo del Championship en apuros era un desafío, claro, pero probablemente esperaba más que una audición de cinco partidos. El club terminó 21º esa temporada, evitando por poco la League One, pero no fue Ange quien finalmente los salvó. Mark Warburton supervisó el empuje final.
La cuestión es que la propiedad del Forest en ese momento no era precisamente conocida por su paciencia. Fawaz Al-Hasawi había pasado por una puerta giratoria de entrenadores, y Postecoglou fue solo otra víctima en una larga lista. Esto resalta la naturaleza despiadada del fútbol inglés, especialmente en el Championship, donde las apuestas son increíblemente altas. Una sola mala racha puede desencadenar el pánico, independientemente de la visión a largo plazo. Francamente, fue un gran error dejarlo ir tan rápido. Se perdieron a un entrenador que claramente tenía algo especial, algo de lo que el Tottenham ahora se está beneficiando.
Puedes apostar que ese breve y doloroso período en el Forest marcó a Postecoglou. Regresó a Australia, los llevó a la Copa del Mundo de 2018, luego conquistó Japón con el Yokohama F. Marinos, ganando la J1 League en 2019. Después de eso, revitalizó al Celtic, consiguiendo dos títulos de la Premiership escocesa y una Copa de Escocia. Cada parada, cada éxito, se construyó sobre el anterior. Esa experiencia en el Forest, por corta que fuera, probablemente lo endureció, le enseñó sobre la presión implacable y, quizás, reforzó su creencia en sus propios métodos, a pesar de las presiones externas.
Ahora, en los Spurs, los tiene jugando un fútbol emocionante, ocupando el quinto lugar en la Premier League después de un fuerte comienzo de la campaña 2023-24, con jugadores como Son Heung-min prosperando bajo su sistema. Es una prueba de su resiliencia y filosofía inquebrantable. Nunca se comprometió, nunca se apartó de sus principios ofensivos, incluso cuando los resultados no estaban allí en el Forest. Y por eso está teniendo éxito ahora.
Aquí está la cuestión: la pérdida del Forest fue, en última instancia, una ganancia para el fútbol. Si hubieran mostrado un ápice de paciencia, podrían haber descubierto una joya. En cambio, obtuvieron una nota a pie de página en una brillante carrera como entrenador. Predigo que Postecoglou llevará al Tottenham a un trofeo importante en las próximas dos temporadas, demostrando que la decisión de 18 minutos del Forest fue una de las peores en la historia reciente del Championship.